A.

Vidreres 11-03-17 (2)1

Es bueno dejar pasar el tiempo, dejar en reposo lo que un día estuvo en ebullición, esperar el sosiego que te regala la distancia, la madurez de los hechos, tu propia madurez, para la reconciliación con los demás y con uno mismo.

Todo viene a cuento que hoy una antigua compañera de trabajo me escribió que lo vivido en L. fue una época difícil y que a veces no recibí todo el soporte que me merecía. Pueda que tenga razón, pero la distancia, el reposo, fue lo que nos premió con una conversación conciliadora.

A veces no es suficiente un mes, un año para encontrar la paz, a veces es necesario dos, tres o más, son tus ritmos los que te indican cuando es el momento del reencuentro, a veces nunca.

Y hoy pienso en A., y en ese nunca. Fue alguien importante, pero la vida nos puso en puntos cardinales opuestos, nunca estuvimos en el mismo. Él lo sabía, yo también, pero yo quise estar en el suyo, aunque no hubiera sitio para cuatro.

No vivo desde mi punto cardinal, si no desde el de los otros.

Algo está cambiando.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s